MELBOURNE FUE TESTIGO DE UNA IMAGEN QUE HACE NO MUCHO PARECÍA IMPENSADA: ROGER FEDERER REGRESÓ A LA COMPETENCIA EN LA ROD LAVER ARENA Y MOSTRÓ CHISPAS DE SU MEJOR NIVEL.
San José, sábado 17 de enero del 2026
Ciudad de México – Hay regresos que se viven como pura nostalgia… y otros que funcionan como advertencia. Cuando una leyenda vuelve a pisar un escenario grande, el público no solo quiere recordar, también exige señales. Busca el revés, el servicio, el toque sutil y esa forma de jugar que no se entrena en un gimnasio. Y en Australia, ese tipo de magia tiene un lugar propio. Roger Federer volvió al Australian Open en un encuentro de exhibición.
Roger Federer regresó a la Rod Laver Arena y derrotó a Casper Ruud por 7-2 en un tie-break de exhibición, como parte de las actividades previas al Australian Open 2026. El suizo, a sus 44 años, exhibió golpes inconfundibles, variedad con la derecha y un revés a una mano que mantuvo los aplausos en cada intercambio, frente a un rival que llega como uno de los nombres fuertes del circuito. El marcador, aunque no tiene valor oficial, sí cargó con un fuerte impacto emocional y mediático. Ruud, actual Top 13, fue una referencia ideal para medir el nivel del suizo en un contexto de máxima exposición: estadio imponente, luces, público encendido y puntos disputados con verdadera intención. Federer no volvió solo a “saludar”, volvió a competir cada pelota, con esa serenidad que parece habitual incluso cuando la grada entra en euforia.
Además, el retorno no se limita a la postal del tie-break. Federer también será parte de la ceremonia inaugural del torneo, con un partido de dobles junto a Andre Agassi ante Lleyton Hewitt y Patrick Rafter, otro atractivo de nostalgia de alto nivel para un evento que busca arrancar con energía al máximo.
Miguel Delgado Segura
Periodista – Director
Atardecer Deportivo
