CINCO HERMANOS BUSS INTERPUSIERON UNA DEMANDA CONTRA SU HERMANA, JEANIE BUSS, QUIEN SE DESEMPEÑA COMO GOBERNADORA INTERINA DE LOS LAKERS.
San José, jueves 8 de octubre del 2026
Los Ángeles, EEUU – La disputa legal por el derecho a vender la participación que todavía mantiene la familia Buss en Los Angeles Lakers dio un nuevo giro este miércoles, luego de que cinco de los hermanos Buss presentaran una demanda contra su hermana, Jeanie Buss, quien actualmente se desempeña como gobernadora interina del equipo.
Jimmy, Johnny, Janie, Joey y Jesse Buss, cinco de los seis hermanos que respaldaron la decisión de vender las acciones que permanecen dentro del fideicomiso familiar de los Lakers, formalizaron su oposición a las acciones emprendidas por Jeanie para intentar frenar la operación.
A través de un comunicado enviado a ESPN, los cinco hermanos señalaron que su presentación ante la justicia busca dejar clara su posición y defender la legalidad del proceso aprobado por la mayoría de los beneficiarios del fideicomiso.
“Jimmy, Johnny, Janie, Joey y Jesse Buss —cinco de los seis hermanos que votaron a favor de vender las acciones del fideicomiso en los Lakers— presentaron hoy su oposición formal, demostrando que la petición de Jeanie Buss carece de fundamento legal y fáctico”, indicaron los hermanos en el documento.
Al mismo tiempo, aseguraron que las conversaciones entre los miembros de la familia continúan abiertas y que su intención es encontrar una salida que permita completar la operación, siempre procurando que todos los beneficiarios del fideicomiso reciban un trato justo.
“Si bien continúan las conversaciones entre los hermanos, su enfoque sigue siendo facilitar la transacción propuesta y la participación del fideicomiso [de la familia Buss] en ella, garantizando al mismo tiempo que todos los beneficiarios, incluida Jeanie, reciban un trato equitativo”, agregaron.
La batalla judicial se remonta a agosto, cuando Jeanie Buss, mediante su abogado Adam Streisand, cuestionó la validez de la votación realizada por sus hermanos para autorizar la venta de las acciones restantes de la familia en la franquicia.
La participación familiar, equivalente al 17.82 % de los Lakers, forma parte de una operación mucho mayor que contempla el cambio de control del equipo. El grupo encabezado por Josh Kushner y Bob Iger acordó adquirir los Lakers de manos de Mark Walter con una valoración reportada de $12.500 millones de dólares.
Streisand presentó entonces una petición de 97 páginas con el objetivo de impedir que se concrete la transferencia de esa participación accionaria al nuevo grupo inversor. De acuerdo con fuentes citadas por ESPN, se espera que los nuevos propietarios asuman formalmente el control de la franquicia después de una votación de la Junta de Gobernadores de la NBA prevista para noviembre.
El conflicto también ha provocado cambios en el calendario judicial. Inicialmente, las partes tenían programada una audiencia para el 5 de noviembre de 2026, pero esta fue trasladada posteriormente al 8 de diciembre de 2026 debido a compromisos previamente adquiridos por Streisand.
En medio de este proceso, los otros cinco hermanos presentaron este miércoles una respuesta de 36 páginas en la que explicaron sus argumentos frente a los distintos puntos planteados por el equipo legal de Jeanie Buss.
Uno de los principales aspectos de la respuesta está relacionado con una orden judicial emitida en 2017. Según la interpretación presentada por Streisand, aquella resolución impediría que la familia pudiera avanzar con una venta del equipo sin contar con el consentimiento de Jeanie, debido a su condición de propietaria con control mayoritario.
En aquella orden de 2017, Joey y Janie Buss fueron designados como cotitulares del fideicomiso junto con Jeanie. Sin embargo, los cinco hermanos que respaldan la operación sostienen que aquella resolución no eliminó los derechos individuales que tienen los beneficiarios para solicitar la disolución del fideicomiso.
La respuesta presentada ante la justicia sostiene que la orden de 2017 establecía que los fideicomisarios debían adoptar medidas razonables para mantener a Jeanie como propietaria con control mayoritario, pero que dicha disposición no impedía a los beneficiarios ejercer otros derechos contemplados dentro del fideicomiso.
Los hermanos también argumentan que ni la estipulación ni la orden judicial mencionan específicamente la cláusula de disolución que ahora pretenden utilizar para completar la operación de venta.
Otro de los puntos destacados en el nuevo documento tiene relación con los beneficios económicos que recibiría el fideicomiso familiar como consecuencia de la operación. Los hermanos sostienen que el fideicomiso obtendría aproximadamente $2.200 millones de dólares gracias a la cláusula de acompañamiento incluida en la venta.
Ese monto estaría relacionado con la participación del 17.82 % que todavía pertenece a la familia Buss y que sería transferida al grupo encabezado por Kushner e Iger, dentro de una operación que contempla una valoración reportada de 12.500 millones de dólares para los Lakers.
Asimismo, la respuesta aborda el acuerdo paralelo que Jeanie Buss alcanzó con Mark Walter cuando este tomó el control de la franquicia en octubre de 2025.
Dicho acuerdo contemplaba que Jeanie continuaría durante cinco años como directora y propietaria mayoritaria del equipo, siempre sujeto a la correspondiente aprobación de la NBA. Sin embargo, los hermanos consideran que ese compromiso no puede utilizarse para impedir el ejercicio de los derechos establecidos en el fideicomiso familiar.
El documento presentado ante la justicia sostiene que Jeanie estaría actuando principalmente para proteger su propia posición dentro de los Lakers, situación que, según sus hermanos, terminaría interfiriendo con la venta que ya fue respaldada por cinco de los seis beneficiarios.
El argumento central de los hermanos es que el interés de Jeanie por conservar su condición dentro de la organización podría entrar en conflicto con las responsabilidades fiduciarias que tiene frente al fideicomiso y frente al resto de los beneficiarios.
Por ahora, la disputa permanece en los tribunales y mantiene en suspenso uno de los movimientos de propiedad más importantes en la historia reciente de la NBA. Mientras continúa el proceso judicial, la familia Buss deberá resolver sus diferencias en torno a la venta de la participación restante, al mismo tiempo que la operación con el grupo de Kushner e Iger avanza hacia la eventual aprobación de la Junta de Gobernadores de la NBA.
Miguel Delgado Segura
Periodista – Director
Atardecer Deportivo
