En la Fórmula 1 ya han comenzado las conversaciones iniciales para modificar el reglamento técnico y deportivo de cara a la temporada 2026

SERÁN TRES ENCUENTROS DESTINADOS A DEFINIR LOS CAMBIOS A LA POLÉMICA REGLAMENTACIÓN

San José, jueves 9 de abril del 2026

Ciudad de México – La Fórmula 1 ha comenzado conversaciones para evaluar la posibilidad de realizar modificaciones menores en el reglamento de cara al resto de la temporada 2026.

Este jueves se llevará a cabo la primera de tres reuniones previstas para analizar posibles ajustes a la polémica nueva normativa del campeonato.

Los nuevos monoplazas —resultado del mayor cambio reglamentario en la historia de la F1— han generado un amplio debate. El punto central de la discusión es el reparto 50-50 de potencia en las nuevas unidades híbridas, dividido entre combustión y energía eléctrica, lo que ha provocado una fuerte dependencia de la gestión y recuperación de energía de la batería.

Los coches actuales han favorecido carreras más dinámicas y con constantes cambios de posición en los adelantamientos; sin embargo, el estilo de conducción requerido —incluyendo la técnica de “levantar el pie y rodar” (lift and coast) en ciertas fases para recargar energía— ha sido criticado por varios pilotos. El tetracampeón mundial Max Verstappen ha comparado estos monoplazas con la Fórmula E —pero “con esteroides”— e incluso con el videojuego Mario Kart, asegurando que quienes disfrutan de este formato no comprenden la esencia real de la competición.

El actual campeón mundial Lando Norris ha señalado que la F1 pasó de tener los mejores coches de su historia a los peores tras un solo cambio reglamentario, mientras que el bicampeón Fernando Alonso ha definido esta era como el “campeonato mundial de las baterías”.

Por otro lado, diversas figuras de la F1 y la FIA sostienen que la transformación ha sido positiva para el deporte y destacan la buena recepción general por parte de los aficionados.

El siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton ha discrepado de las críticas, afirmando que los nuevos monoplazas representan “la mejor forma de competición” que ha vivido en su carrera.

El reparto 50-50 de potencia será el eje principal de la primera reunión técnica de este jueves, aunque no se espera ninguna decisión inmediata.

A finales de mes se realizará un segundo encuentro, seguido de una tercera reunión clave programada para el 20 de abril, en la que directivos del deporte y el CEO de la F1, Stefano Domenicali, definirán qué ajustes podrían aplicarse antes del Gran Premio de Miami.

La suspensión de dos carreras en Oriente Medio —Bahréin y Arabia Saudita— ha permitido a la F1 y a la FIA disponer de más tiempo para debatir soluciones. Según reportes, los cambios inmediatos serán limitados y se centrarán en mejorar el espectáculo en clasificación —reduciendo el fenómeno del “super-clipping”— y en ajustes de seguridad ante la diferencia de velocidades entre pilotos debido a la gestión desigual de la energía.

Este nuevo comportamiento de los monoplazas provocó un incidente cercano al accidente entre Oliver Bearman y Franco Colapinto durante el Gran Premio de Japón, cuando el piloto británico evitó por poco al Alpine del argentino en la curva Spoon, antes de terminar impactando contra el muro tras perder el control.

Los distintos fabricantes de motores utilizan estrategias diferentes para la recuperación y despliegue de energía, lo que ha generado importantes variaciones de velocidad a lo largo de la vuelta en las carreras disputadas hasta ahora.

Tras el incidente en Suzuka, Carlos Sainz Jr. criticó tanto a la F1 como a la FIA por no atender previamente las advertencias de los pilotos sobre este tipo de situaciones.

En clasificación, equipos y pilotos coinciden en que deben introducirse cambios, ya que el uso del lift and coast reduce la intensidad de las vueltas rápidas. Tras el GP de Japón, el jefe de Mercedes, Toto Wolff, señaló que es necesario recuperar la esencia de la vuelta rápida y reducir el impacto de estas limitaciones.

Las posibles soluciones incluirían ajustes en la cantidad de energía que los monoplazas deben recuperar y utilizar por vuelta, así como cambios en el fenómeno del super-clipping, donde los coches pierden velocidad pese a mantener el acelerador a fondo debido a la gestión energética.

También se estudian modificaciones en el software de control de las unidades de potencia, aunque la F1 aclara que estas reuniones no buscan cambios radicales ni la eliminación del nuevo reglamento.

Se espera que los debates más profundos sobre el futuro de la normativa lleguen en 2027, aunque las autoridades del deporte recomiendan evitar decisiones precipitadas en esta fase inicial.

El Gran Premio de Miami se disputará el 3 de mayo en el circuito urbano que rodea el Hard Rock Stadium.

Miguel Delgado Segura

Periodista – Director

Atardecer Deportivo