CON EL RESPALDO ECONÓMICO DE ARABIA SAUDITA, EL JEQUE TURKI TOMARÁ UN PAPEL PROTAGÓNICO EN LA ORGANIZACIÓN DE GRANDES VELADAS, ENTRE LAS QUE SE PERFILAN COMBATES CON PRESENCIA DE BOXEADORES MEXICANOS.
San José, viernes 2 de enero del 2026
Ciudad de México – El boxeo internacional atraviesa una etapa de transformación con la intención de recuperar el brillo perdido por la fragmentación provocada durante años por promotores y distintos organismos. En ese contexto aparece la figura del jeque Turki Al-Sheikh, titular de la Autoridad General de Entretenimiento de Arabia Saudita, quien mediante una fuerte inversión económica busca revitalizar la industria con funciones de alto impacto, donde los enfrentamientos entre grandes figuras sean una constante.
Turki Al-Sheikh se ha convertido en una voz influyente dentro del panorama boxístico, y aunque Canelo Álvarez todavía tiene un compromiso firmado, el escenario comienza a reconfigurarse. Luego de un 2025 muy activo, en el que se concretaron combates de alto nivel como Saúl “Canelo” Álvarez vs. Terence Crawford o Dmitry Bivol vs. Artur Beterbiev, el dirigente saudí pretende que 2026 mantenga esa misma línea. La idea es organizar entre seis y ocho grandes veladas en países como Inglaterra, Estados Unidos y Arabia Saudita. En una de ellas estaría contemplada la presencia de Canelo, quien reaparecería hasta septiembre tras someterse a una cirugía en el codo. Solo una complicación médica podría frenar su regreso, aunque ese escenario luce poco probable.
El entrenador Eddy Reynoso había señalado que una revancha ante Terence Crawford era la prioridad, pero tras el anuncio del retiro del estadounidense —tomado con cautela por especialistas— esa opción perdió fuerza, además de que el campeón mexicano no mostraba demasiado interés. Por ello, Turki ha comenzado a mencionar nombres como Hamzah Sheeraz, Chris Eubank Jr. o Conor Benn como posibles protagonistas de futuras carteleras.
Benavidez, Usyk, Inoue… ¿quién tomará el liderazgo del boxeo mundial?
Con la caída de Canelo en septiembre y la salida de Crawford del escenario competitivo, el boxeo continúa en la búsqueda de una nueva figura central. Existen nombres que destacan no solo por su talento, sino también por el carisma que proyectan. El respaldo económico saudí permite imaginar enfrentamientos de alto calibre que antes parecían imposibles.
Uno de los principales candidatos es Oleksandr Usyk, campeón indiscutido de los pesos pesados, quien ya manifestó su interés en enfrentar a Deontay Wilder. Aunque el duelo luce desigual, responde a la escasez de grandes referentes en la división y apunta más al atractivo comercial que a lo deportivo.
Más atrás aparece Naoya Inoue, quien perdió impulso tras su combate ante Alan Picasso, donde no logró noquear. Pese a su enorme calidad, su categoría limita el impacto mediático que puede generar. Aun así, Turki ya adelantó un posible choque ante Junto Nakatani para la primera mitad de 2026.
Otro nombre en el radar es David Benavidez, quien todavía no ha conseguido una victoria contundente frente a un rival de alto perfil que consolide su estatus, aunque ha protagonizado peleas atractivas, como la reciente ante Anthony Yarde. Con el cinturón del CMB en semipesado, podría aspirar a medirse con Dmitry Bivol o Artur Beterbiev.
Por ahora, se espera que en mayo cumpla con un compromiso ante Gilberto “Zurdo” Ramírez por los títulos mundiales AMB y OMB del peso crucero. De salir victorioso, se abriría la puerta para choques frente a nombres como Jai Opetaia o Chris Billam-Smith. Nada está firmado todavía, pero todo apunta a una función conmemorativa del 5 de mayo, ya avalada por Turki.
También entran en la conversación Jesse “Bam” Rodríguez, el propio Bivol y Shakur Stevenson, aunque este último no ha logrado conectar del todo con el público pese a sus cualidades técnicas, a diferencia de los otros dos, que han recibido constantes elogios.
México necesita un nuevo referente
Aunque Canelo contempla retirarse en 2027, ya comienza a plantearse quién o quiénes podrán ocupar su lugar como máxima figura del boxeo mexicano, algo complejo no solo por nivel deportivo, sino por el impacto mediático que ha generado el tapatío.
Al cierre de 2025, México cuenta con ocho campeones del mundo: Rafael “Divino” Espinoza, Willibaldo García, Emanuel “Vaquero” Navarrete, Gilberto “Zurdo” Ramírez, Christian “Chispa” Medina, José “Chapulín” Salas, Eduardo “Sugar” Núñez y Armando “Toro” Reséndiz, además del campeón interino Isaac “Pitbull” Cruz.
Dentro de ese grupo, el Zurdo Ramírez enfrenta una seria amenaza ante el ascenso de Benavidez, mientras que Willibaldo no pudo concretar su defensa del título FIB frente a Kenshiro Teraji debido a problemas de hidratación. Además, el próximo 28 de febrero, Vaquero Navarrete y Sugar Núñez unificarán los cinturones OMB y FIB del peso superpluma, lo que dejará a un solo campeón mexicano en esa división, aunque el ganador dará un salto importante en proyección.
Quien parece tener el camino más claro es el Divino Espinoza, actual campeón OMB del peso pluma y número uno del ranking. Aún no se define su próximo rival, pero podrían surgir nombres como Brandon Figueroa, Stephen Fulton o el también mexicano Luis Alberto López.
El Chispa Medina, monarca gallo de la OMB, deberá reafirmar su nivel frente a posibles rivales como los japoneses Seiya Tsutsumi, Takuma Inoue o Ryosuke Nishida. Por su parte, el Pitbull, uno de los favoritos del público, necesita una actuación contundente que evite las tarjetas si quiere volver a disputar un título. Ya ha demostrado su capacidad ante rivales como Gervonta Davis o Lamont Roach, pero aún le falta el triunfo que lo catapulte definitivamente.
En el horizonte aparecen también jóvenes promesas como Marco Verde, Juan “Güerito de Tepito” Pérez u otras sorpresas que puedan surgir de la inagotable cantera mexicana. Son talentos en desarrollo que deberán consolidarse paso a paso para, algún día, reclamar un lugar entre los grandes del boxeo mundial.
Miguel Delgado Segura
Periodista – Director
Atardecer Deportivo
